|
Compra y venta de facturas, negocio que gana terreno |
Diario La República, 8 de abril de 2006 El factoring, una práctica que viene desde la época de los fenicios cuando hacían comercio en los puertos, mucho antes que existiera la moneda, dejó de ser una herramienta de financiación desconocida para convertirse en un una opción al crédito bancario al que las firmas están acudiendo para solucionar sus problemas de liquidez.
El presidente de Factor Group, David Wigoda, comenta que en el país, aunque la actividad es relativamente desconocida, con la firma del Tratado de Libre Comercio, TLC, ésta práctica se intensificará debido a la alta competencia.
“En nuestro caso, el año pasado compramos 100.000 millones de pesos en facturas y para este año esperamos adquirir más de 140.000 millones de pesos por este concepto”, afirma Wigoda, quien agrega que en Colombia la operación que se conoce como factor de descuento deja un margen que oscila entre el 2 y el 3 por ciento y en países más desarrollados como Estados Unidos varía entre 2,5 y 4 por ciento.
Según un reciente análisis de la Asobancaria, en los últimos siete años, la evolución de estas operaciones ha sido sorprendente, a tal punto que el crecimiento global entre 1998 y 2004 fue de 88,5 por ciento. A esta fecha, los créditos por factoring en el mundo ascendían a 860 mil millones de euros, de los cuales el 71 por ciento se concentraba en Europa, el 12 por ciento en América y el restante 17 por ciento en Australia, Asia y África.
“En Colombia asocian factoring con dificultades financieras y con cartera mala, pero por el contrario es una excelente herramienta para una empresa que están marginada del crédito bancario y vive un buen momento de crecimiento y ve una oportunidad de negocio puede hacer uso de ella basándose en la capacidad de pago de sus clientes”, asegura el presidente de Factor Group.
Agrega Wigoda que las facturas que tienen las empresas en sus balances, es decir las cuentas por cobrar, constituyen un activo improductivo susceptible de negociar como cualquier otro al que le puede sacar más productividad.
“Es increíble, por ejemplo en países como Estados Unidos el auge que está teniendo está opción de financiación y en el cual ya se han logrado hacer transacciones alrededor de 500 trillones de dólares al año”, comenta.
Por último, Wigoda puntualizó que este año en el país el monto por negocios por medio de compra y venta de facturas puede llegar a mover los 4 billones de pesos. “Pero hay espacio para llegar a los diez billones de pesos anuales. Es una cifra que va estar creciendo en el tiempo, máxime que ya se va firmar el TLC con Estados Unidos”.
Experiencia
En países como México esta alternativa de financiación se volvió masiva y una de las experiencias más exitosas está en cabeza de la Nacional Financiera (Nafín), entidad que ofrece servicios de factoring inverso a través de una plataforma tecnológica en línea, es decir, por cadenas productivas, coordinando operaciones entre 190 grandes corporaciones compradoras, 70.000 pequeñas y medianas empresas y 20 entidades de factoring.
Así, desde su creación en 2001, ha realizado más de 1,2 millones de transacciones con, un promedio de 4.000 diarias, por valor de 9.000 millones de pesos. Además, Nafín actúa como banco de segundo piso redescontando estas operaciones. |
|
|
|
| Últimas Noticias |
|
|
|
|
|
|
|
|